Deporte en Revolución: Nada detiene al deporte venezolano

(Columna: Pedro Infante).- No hay obstáculos insalvables para el deporte venezolano. Ni el cerco económico ni el bloqueo imperial ni la guerra de cuarta generación a la que ha sido sometido nuestro país impedirán que nuestros atletas sigan adelante con su planificación competitiva mediante el apoyo incondicional de la revolución bolivariana y del presidente obrero Nicolás Maduro. El viernes comenzará la Copa América de Brasil, el torneo de selecciones más antiguo del planeta, y allí estará la Vinotinto con su ilusión intacta. El equipo dirigido por Rafael Dudamel ha cumplido con una preparación de primera, con triunfos inéditos como la victoria 3-1 sobre Argentina de Lionel Messi y el contundente 3-0 ante Estados Unidos, gracias al doblete de Salomón Rondón. Confiamos en que la selección nacional puede cosechar excelentes resultados en sus partidos ante Perú, Brasil y Bolivia para avanzar a los cuartos de final y, por qué no, superar la actuación de Argentina 2011, cuando Venezuela culminó en el cuarto puesto.

A la vuelta de la esquina también nos esperan los Juegos Panamericanos que se disputarán del 26 de julio al 11 de agosto en Lima, Perú. Es el tercer año del ciclo competitivo rumbo a los Juegos Olímpicos de Tokio, y nuestros atletas siguen cumpliendo a cabalidad con su fase de preparación y competencia para llegar a la cita continental con grandes aspiraciones. Días atrás celebramos el brillante desempeño de Robeilys Peinado con su medalla de plata en salto con garrocha en la Gala Pietro Mennea de la Liga de Diamante en Roma; el oro de Andrés Madera en la Premier League se Karate en Shanghái; y el lunes abanderamos a la selección nacional de softbol masculino que a partir de mañana buscará sumar una tercera medalla en el Mundial de Praga, en República Checa.

El baloncesto también ha superado las dificultades organizativas y económicas. Allí está la Serie A, un nueva y formidable propuesta deportiva de la Federación Venezolana de Baloncesto para impulsar la formación de nuevos talentos, y la Copa de la LPB, que con el patrocinio del gobierno bolivariano tiene en acción a la generación dorada que en agosto próximo buscará aumentar su leyenda en el Mundial de China.

No ha sido fácil, nunca negaremos las dificultades, por el contrario, las asumimos y las enfrentamos para superarlas. De lo que si estamos seguros, es que nadie vencerá a Venezuela y a sus deportistas en el empeño de competir y transformar el esfuerzo, el sudor y las lágrimas en alegrías y medallas. ¡Vamos Venezuela!

Pedro Infante Aparicio