Independencia deportiva

El deporte de alto rendimiento tiene un componente económico y mercantil impuesto por las grandes transnacionales del patrocinio, la comercialización y el mercadeo deportivo que están detrás de cada competencia. La dinámica deportiva regional, continental y mundial exige cada vez mayor inversión de recursos en preparación, inscripción, viajes y competencias para que nuestras selecciones asistan a los torneos, campeonatos y clasificatorios que otorgan puntos o dan cupos directos a los grandes eventos del ciclo olímpico.

En la reunión de trabajo que sostuvimos la semana pasada con los representantes de las federaciones venezolanas analizábamos cómo el cerco económico y el bloqueo financiero al que está siendo sometido el país, con la complicidad apátrida de dirigentes de la oposición política, impacta el esfuerzo del gobierno bolivariano y de las propias entidades deportivas para asistir a las competencias y cumplir con las obligaciones económicas que adquieren en divisas.

El bloqueo financiero impidió, por ejemplo, que la selección de boxeo pudiera viajar a Tijuana, México, para competir en el clasificatorio para los Juegos Centroamericano tal como estaba planificado, porque la transferencia para pagar los boletos fue obstaculizada por los bancos estadounidenses que atacan la economía venezolana. Pero la amenaza del imperio de sancionar a quienes realicen transacciones comerciales con Venezuela, también afecta la adquisición suplementos vitamínicos, insumos médicos y equipamiento deportivo para dar el más alto rendimiento competitivo.

Los químicos que se requieren para el mantenimiento de las piscinas que hemos venido recuperando en todo el país se han visto mermados por la guerra económica que niega las importaciones. Pero con la propia dirigencia de la Federación de Natación estamos trabajando para resolver esta situación y hemos invertido 11 mil millones de bolívares para producir y abastecer a las piscinas del IND y el Parque Naciones Unidas con químicos elaborados en nuestro país.  La batalla por la independencia económica y deportiva de Venezuela la daremos en cada espacio, y ninguna potencia imperial doblegará la lucha de nuestros atletas para seguir entrenando, seguir compitiendo y subir a lo más alto del podio.